El vecino que me espía...

Llego a casa… y ahí estás tú, el vecino que me espía, en la mirilla de esa ventana. Desde que ves mi silueta desatándose el cabello, tus carnes se van inundando de deseo.

Sé que te gusta observar cómo me desvisto… así que lentamente voy quitándome la ropa y abro mi ventana, como siempre.

Mientras, disfrutas viendo cómo desnudo mis pechos, y cuando bajo lentamente mis bragas, me gusta sentirme desnuda, y sé que lo notas… me ves bailar y ardes de deseo, más bien de lujuria. Y te imaginas tocándome, hasta los instintos más bajos… ¿y sabes qué? Me gusta… y me complace saber que te desean; indudablemente excita.

Y crees que no te veo. Me siento y reclino el sofá, con mis piernas listas para darme placer… entonces, lentamente empiezo a tocarme, muy consciente aún de que sudas detrás de esa ventana… y comienza mi éxtasis entre la humedad, la reacción de mis pechos y tu mirada oculta, que me quema y me enciende aún más las ganas.

Y me voy perdiendo de placer, arrastrándote conmigo… hasta ese instante incontrolable en que me derrumbo complacida… y luego, aún desnuda, me acerco a mi ventana y me fumo un cigarrillo como si nada pasara… solo con la satisfacción de saber que mueres por atravesar esa ventana…

Y crees que no te veo.

Mañana empezamos de nuevo…

k.

Comentarios

Entradas populares