El amor no es lo que dices... es lo que haces cuando nadie mira.
El amor no es lo que dices. Es lo que haces cuando nadie mira. No necesita público ni espectadores: se sostiene en sí mismo. El amor no es solo hacer, es reconocer lo que esa acción provoca en el otro. Su base es la empatía. El amor no tiene dudas, es fiel a sí mismo. No es lo que controlas, es lo que liberas. No es posesión, es libertad. No es dominio, es acompañamiento. El amor no tiene miedo a perder, tiene miedo a dañar. No minimiza, admira. No fuerza, fluye. No grita, susurra. No impone, conquista. No necesita, desea. El amor es conexión en estado puro. Y no se justifica, porque sencillamente no le hace falta. El amor no se planifica, simplemente se manifiesta. El amor no es lo que se dice, es lo que se hace. Y no estoy hablando de hacer el amor. El amor te sostiene, no te deja caer. Es paz, no tormento. El amor no va a medias tintas, es un único color. Pero para amar hace falta amarse, porque nadie puede dar lo que no tiene. El amor es vale...








