Que vivan las Canas!
Hola chic@s!
Muchas de las chicas que me habían pedido que publicara algo referente a un comentario que hizo una chica una vez, refiriéndose a los hombres maduros…
Decía algo como:
"¡Que viva la experiencia! ¡Que viva el buen trato! ¡Que viva la madurez!
Los jóvenes tienen un encanto que ya no percibo por ser de la misma generación, pero los maduritos tienen ese otoño emblemático que acapara toda mi atención."
¿Cómo lo diría…?
No sé si será cierto para todas, pero la madurez suele llamar nuestra atención.
No sé si es el sabor de la experiencia, la exquisitez del trato, o ese placer que provoca una conversación interesante. Quizás es el expertise que les ha dado el trayecto, ese conocimiento casi instintivo de cómo despertar el placer en la piel…
O tal vez sea esa paciencia que reflejan las canas, la seguridad y el saber hacer.
Esa manera de disfrutar cada cosa. Todo eso te envuelve… y de repente las chiquilladas dejan de atraer. Te pierdes sin control, dejándote llevar por quien sí sabe lo bueno de la vida.
Definitivamente, las canas suelen ser interesantes.
La mayoría de los hombres maduros saben ser caballeros, conocen cómo se debe tratar a una dama. Hacen del gesto y del detalle su mayor arma.
Hacen mucho con poco… y tienen una seguridad peculiar que los distingue, junto con la fineza de su trato.
Son selectivos, sobre todo. Y eso enloquece a una. Porque la diferencia es enorme: no es lo mismo estar con un hombre cuyos ojos no tienen sitio, que quiere abarcar todo con la mirada, que anda con ansias de pescar en cualquier agua… ¡eso refleja tanta inseguridad!
Y es que nosotras buscamos un hombre que nos brinde seguridad y confianza. No queremos un inmaduro sin decisión ni control de sí mismo.
Es casi un hecho que las canas tienen lo suyo. ¿A qué mujer no enamora ese porte de caballero, esa seguridad al mirar, la experiencia, la elegancia y esa expresión silenciosa de “yo sé lo que hago”?
Eso eriza la piel. Y la mayoría —por no decir todas— desearíamos algo así.
Así que, en conclusión: ¡Que vivan las canas!
P.D.:
Algo muy importante que casi se me escapa: procuren que esas canas no sean ajenas.
Besos, chikas!
K.



Comentarios
Publicar un comentario